Actualizado Diciembre 2025
Elegir el epígrafe del IAE suele hacerse deprisa.
Demasiado deprisa.
En la mayoría de altas de autónomos, este paso se percibe como un simple trámite administrativo, cuando en realidad es una de las decisiones fiscales más importantes que se toman al empezar.
El problema es que un epígrafe mal elegido no da problemas inmediatos.
Los problemas aparecen meses después, cuando llegan los primeros impuestos, las retenciones no cuadran o Hacienda empieza a hacer preguntas.
En este artículo vamos a repasar los errores más comunes al elegir el epígrafe del IAE, por qué se producen y, lo más importante, cómo corregirlos a tiempo sin sustos.
- Error 1: elegir el epígrafe “que más se parece”
- Error 2: confundir actividad profesional con actividad empresarial
- Error 3: no pensar en cómo va a evolucionar la actividad
- Error 4: copiar el epígrafe de otro autónomo
- Error 5: no revisar el epígrafe con el paso del tiempo
- Cómo corregir un epígrafe mal elegido
- Conclusión
- FAQs
Error 1: elegir el epígrafe “que más se parece”
Este es, con diferencia, el error número uno.
Muchos autónomos eligen el epígrafe leyendo el nombre y pensando:
“Este se parece a lo que hago”.
Pero el IAE no funciona por intuición, sino por actividad real.
Hacienda no analiza cómo te defines, sino qué haces y cómo facturas.
Dos profesionales con trabajos aparentemente similares pueden necesitar epígrafes distintos según:
- el tipo de cliente
- la forma de prestar el servicio
- si hay o no medios materiales relevantes
Elegir “el que suena bien” suele acabar en errores de IVA o IRPF.
Error 2: confundir actividad profesional con actividad empresarial
Otro clásico.
Muchos autónomos no saben si su actividad es profesional o empresarial, y esa diferencia es clave en el IAE.
En términos generales:
- una actividad profesional se basa en el trabajo personal, intelectual o técnico
- una actividad empresarial implica organización de medios, estructura o actividad comercial
Elegir mal aquí puede suponer:
- aplicar retenciones incorrectas
- presentar modelos que no corresponden
- tributar de más o de menos
Y esto no es teoría: es una de las causas más habituales de regularizaciones.
Error 3: no pensar en cómo va a evolucionar la actividad
El alta se hace con una foto fija, pero el negocio cambia.
Muchos autónomos eligen el epígrafe solo pensando en lo que hacen hoy, sin tener en cuenta que:
- pueden ampliar servicios
- pueden añadir nuevas líneas de negocio
- pueden cambiar el tipo de cliente
Un epígrafe demasiado limitado obliga luego a modificar el alta, a veces con efectos fiscales retroactivos.
Error 4: copiar el epígrafe de otro autónomo
“Un amigo mío hace lo mismo y está en este epígrafe”.
Mala idea.
Cada actividad tiene matices:
- no todos facturan igual
- no todos trabajan con los mismos clientes
- no todos prestan exactamente el mismo servicio
Copiar epígrafes es una receta perfecta para el error.
Error 5: no revisar el epígrafe con el paso del tiempo
Hay autónomos que llevan años con el mismo epígrafe sin habérselo cuestionado nunca.
El problema es que:
- la actividad real cambia
- la normativa se interpreta
- y lo que era correcto al principio puede dejar de serlo
Revisar el epígrafe no es desconfiar: es gestionar bien.
Cómo corregir un epígrafe mal elegido
La buena noticia es que los errores tienen solución.
Un autónomo puede:
- modificar su epígrafe
- añadir otros nuevos
- ajustar su situación fiscal
Eso sí, hay que hacerlo bien, indicando la fecha correcta y revisando las consecuencias fiscales.
Aquí es donde improvisar suele salir caro.
Conclusión
El epígrafe del IAE no es un detalle menor.
Es la base sobre la que se construye toda tu fiscalidad como autónomo.
Elegirlo mal no suele explotar el primer mes, pero casi siempre pasa factura después.
Si tienes dudas, lo sensato es revisar tu situación antes de que el problema crezca.
Nosotros te ayudamos a hacer el alta o la corrección correctamente y te acompañamos para que no tengas que preocuparte por estos temas.

FAQs
¿Se puede cambiar el epígrafe del IAE?
Sí. Puede modificarse o ampliarse si la actividad lo requiere.
¿Un epígrafe mal elegido conlleva sanción automática?
No siempre, pero puede generar regularizaciones y problemas fiscales.
¿Cada cuánto conviene revisar el epígrafe?
Cuando cambie la actividad o, como mínimo, de forma periódica.
