empresario calculando cuánto cuesta contratar a un trabajador en 2026 con nóminas y Seguridad Social

Cuánto cuesta contratar a un trabajador en 2026: sueldo, Seguridad Social y costes reales

Última actualización: mayo 2026

Contratar a tu primer trabajador suele ser una señal muy buena.

Significa que el negocio se mueve, que ya no llegas a todo tú solo y que empiezas a pasar de “autónomo apagafuegos” a empresa con cierta estructura.

Pero también es uno de esos momentos donde conviene hacer números con calma. Porque contratar no cuesta solo “el sueldo”. Ese es el primer error.

El coste real de contratar a un trabajador en 2026 incluye salario bruto, Seguridad Social a cargo de la empresa, prevención de riesgos laborales, gestión laboral, convenio colectivo, vacaciones, posibles bajas, herramientas de trabajo, formación y otros gastos que muchas pequeñas empresas no calculan hasta que ya están dentro.

Y claro, luego llega la nómina, los seguros sociales, el convenio y el clásico “esto no me lo esperaba”.

En este artículo vamos a ver cuánto cuesta contratar a un trabajador en 2026, qué conceptos debes tener en cuenta antes de dar el paso y cómo calcular el coste empresa real sin hacer malabares con una calculadora y una estampita de la Virgen del Excel.

Tabla de contenidos

El primer error: pensar que contratar cuesta solo el sueldo

Cuando una empresa pequeña piensa en contratar, muchas veces hace este cálculo mental:

“Le pago 1.300 euros al mes y listo”.

Pero no funciona así.

El salario bruto es solo una parte del coste. A partir de ahí hay que sumar cotizaciones empresariales, posibles complementos de convenio, costes de prevención, gestión de nómina, vacaciones, bajas, permisos, formación, uniformes, equipos, herramientas y tiempo de gestión.

Dicho de forma sencilla: el trabajador puede cobrar una cantidad, pero la empresa soporta un coste superior.

Y esto no es malo. Es simplemente la realidad laboral.

El problema aparece cuando el empresario contrata pensando en el salario neto o bruto mensual, pero no calcula el coste completo. Ahí es donde un fichaje que parecía asumible acaba apretando la tesorería más de lo esperado.

Antes de contratar, deberías tener claras tres cifras:

  • El salario bruto anual.
  • El coste de Seguridad Social a cargo de la empresa.
  • El coste total mensual y anual para el negocio.

Sin esas tres cifras, contratar es ir un poco a ciegas.

Salario mínimo en 2026: el suelo desde el que empezar

En 2026, el Salario Mínimo Interprofesional está fijado en 1.221 euros mensuales o 40,70 euros diarios, según el salario se fije por meses o por días. En cómputo anual, esto supone 17.094 euros brutos al año si se abona en 14 pagas.

Si las pagas extraordinarias están prorrateadas, el salario bruto mensual equivalente sería aproximadamente:

17.094 euros / 12 meses = 1.424,50 euros brutos al mes

Este dato es importante porque muchas empresas calculan el coste usando solo los 1.221 euros mensuales, pero si el salario se paga en 12 mensualidades con extras prorrateadas, la referencia mensual real será mayor.

Además, el convenio colectivo puede obligar a pagar por encima del SMI. Esto es clave.

El SMI es el mínimo legal general, pero no siempre es el salario que corresponde aplicar. En muchos sectores, el convenio fija tablas salariales superiores, pluses, antigüedad, nocturnidad, peligrosidad, transporte, dietas, pagas extra concretas o complementos específicos.

Por eso, antes de contratar no basta con mirar el SMI. Hay que mirar el convenio colectivo aplicable.

Qué conceptos forman el coste real de contratar

El coste de contratar a una persona se compone de varias capas.

La primera es el salario bruto. Es la remuneración pactada con la persona trabajadora antes de descontar Seguridad Social a cargo del trabajador e IRPF.

La segunda es la Seguridad Social a cargo de la empresa. Es el coste que asume la empresa por tener a esa persona contratada.

La tercera son los costes laborales indirectos. No siempre aparecen en la nómina, pero existen y afectan a la rentabilidad.

Los principales costes que deberías tener en cuenta son:

  • Salario bruto anual.
  • Cotización empresarial a la Seguridad Social.
  • Cotización por contingencias profesionales, según actividad.
  • Prevención de riesgos laborales.
  • Gestión laboral y confección de nóminas.
  • Convenio colectivo y posibles pluses.
  • Vacaciones retribuidas.
  • Bajas médicas y posibles sustituciones.
  • Formación inicial.
  • Uniformes, herramientas, ordenador, teléfono o material.
  • Registro horario, calendario laboral y control de jornada.
  • Coste de despido o finiquito si la relación termina.

Algunos costes son fijos y previsibles. Otros dependen del sector, del tipo de contrato, del puesto, del convenio y de cómo evolucione la relación laboral.

Pero todos deberían estar en tu radar antes de contratar.

Cotizaciones empresariales en 2026: lo que paga la empresa

En 2026, las cotizaciones del Régimen General tienen varios componentes.

Para contingencias comunes, el tipo total es del 28,30%, distribuido en 23,60% a cargo de la empresa y 4,70% a cargo de la persona trabajadora.

Para desempleo, en contratos indefinidos, el tipo total es del 7,05%, del que 5,50% corresponde a la empresa y 1,55% a la persona trabajadora. En contratos de duración determinada, el tipo total es del 8,30%, del que 6,70% corresponde a la empresa y 1,60% a la persona trabajadora.

Además, el Fondo de Garantía Salarial supone un 0,20% a cargo de la empresa, y la formación profesional un 0,70%, distribuido en 0,60% empresa y 0,10% trabajador.

A esto se suma el Mecanismo de Equidad Intergeneracional. En 2026, el MEI es del 0,90% sobre la base de cotización por contingencias comunes, del que 0,75% corresponde a la empresa y 0,15% a la persona trabajadora.

También hay que añadir la cotización por contingencias profesionales, que depende de la actividad y ocupación según la tarifa de primas. No es lo mismo un administrativo de oficina que un trabajador de construcción, hostelería, industria o transporte.

Tabla resumen de cotizaciones principales en 2026

ConceptoEmpresaTrabajadorTotal
Contingencias comunes23,60%4,70%28,30%
Desempleo contrato indefinido5,50%1,55%7,05%
Desempleo contrato temporal6,70%1,60%8,30%
FOGASA0,20%0%0,20%
Formación profesional0,60%0,10%0,70%
MEI0,75%0,15%0,90%
Contingencias profesionalesVariable0%Variable

Esta tabla ayuda a entender por qué el coste empresa suele estar bastante por encima del salario bruto.

Para un contrato indefinido, solo sumando contingencias comunes, desempleo, FOGASA, formación profesional y MEI, la empresa ya asume aproximadamente un 30,65% sobre la base de cotización.

Y todavía falta añadir contingencias profesionales, que varían según la actividad.

Ejemplo práctico: cuánto cuesta contratar con salario mínimo en 2026

Vamos a hacer un ejemplo sencillo.

Supongamos una persona contratada a jornada completa con salario mínimo, pagas extraordinarias prorrateadas y contrato indefinido.

El SMI anual en 2026 es de 17.094 euros brutos, lo que equivale aproximadamente a 1.424,50 euros brutos mensuales en 12 pagas.

Para simplificar, usamos una base aproximada de cotización de 1.424,40 euros, que coincide con la base mínima general indicada en la Orden de cotización para varios grupos profesionales y con el tope mínimo de cotización señalado para contingencias profesionales.

Ahora sumamos cotizaciones empresariales aproximadas:

ConceptoTipo empresa aprox.Coste mensual aprox.
Salario bruto mensual prorrateado1.424,50 €
Contingencias comunes23,60%336,16 €
Desempleo indefinido5,50%78,34 €
FOGASA0,20%2,85 €
Formación profesional0,60%8,55 €
MEI0,75%10,68 €
Contingencias profesionales estimadas1,50%21,37 €
Coste empresa mensual aproximado1.882 €
Coste empresa anual aproximado22.588 €

Este cálculo es orientativo.

La cotización por contingencias profesionales puede cambiar según la actividad, el convenio puede fijar salarios superiores y pueden existir complementos o particularidades.

Pero sirve para entender la idea principal: una persona con salario mínimo no cuesta a la empresa 1.221 euros al mes. Ni siquiera 1.424,50 euros. El coste real mensual puede acercarse a 1.880 euros en un escenario básico sin bonificaciones.

Y esto antes de sumar asesoría laboral, prevención de riesgos, herramientas, uniformes, bajas, formación o posibles costes de sustitución.

Ejemplo rápido con salario bruto de 1.800 euros al mes

Si pactas un salario bruto de 1.800 euros mensuales en 12 pagas, el coste empresa también sube.

Aplicando una estimación de cotización empresarial en torno al 32% —incluyendo contingencias profesionales aproximadas— el coste mensual podría situarse cerca de:

ConceptoImporte aproximado
Salario bruto mensual1.800 €
Seguridad Social empresa aprox.570 € – 590 €
Coste empresa mensual aproximado2.370 € – 2.390 €
Coste empresa anual aproximado28.440 € – 28.680 €

La regla práctica es sencilla: en muchos contratos, el coste empresa puede situarse aproximadamente entre un 30% y un 35% por encima del salario bruto, aunque depende del tipo de contrato, actividad, ocupación, base, bonificaciones y contingencias profesionales.

No es una regla exacta para presentar seguros sociales, pero sí sirve para hacer una primera previsión de tesorería.

El convenio colectivo puede cambiarlo todo

Aquí muchas empresas pequeñas meten la pata.

Antes de contratar, hay que saber qué convenio colectivo se aplica. No vale poner “administrativo” en la nómina y pagar lo que parezca razonable.

El convenio puede determinar:

  • Grupo profesional.
  • Salario base.
  • Complementos.
  • Jornada anual.
  • Pagas extraordinarias.
  • Plus de transporte.
  • Plus de nocturnidad.
  • Horas extra.
  • Dietas.
  • Permisos.
  • Vacaciones.
  • Periodo de prueba.
  • Preaviso.
  • Revisión salarial.

El convenio no es un adorno laboral. Es la guía que determina gran parte de las condiciones de trabajo.

Un error en el convenio puede provocar diferencias salariales, reclamaciones de cantidad, cotizaciones incorrectas y problemas si hay inspección o conflicto laboral.

Por eso, antes de calcular cuánto cuesta contratar a un trabajador en 2026, el primer paso no es elegir contrato. Es identificar correctamente el convenio.

Prevención de riesgos laborales: el coste que muchos olvidan

Cuando tienes trabajadores, también debes cumplir con prevención de riesgos laborales.

La Ley 31/1995 establece que la prevención debe integrarse en el sistema general de gestión de la empresa mediante un plan de prevención, y que los instrumentos esenciales son la evaluación de riesgos y la planificación de la actividad preventiva.

Además, el empresario debe realizar una evaluación inicial de los riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores, teniendo en cuenta la actividad, los puestos de trabajo y las personas que los desempeñan.

Esto implica que, incluso si solo tienes un trabajador, debes revisar cómo vas a organizar la prevención.

En una oficina pequeña no tendrás los mismos riesgos que en una obra, una cocina, un taller o una empresa de transporte. Pero alguna gestión preventiva tendrás que hacer.

En la práctica, muchas pequeñas empresas contratan un servicio de prevención ajeno. El coste depende de la actividad, número de trabajadores y riesgos del puesto.

Como referencia orientativa, una empresa pequeña puede encontrarse con costes anuales desde importes modestos hasta varios cientos de euros, especialmente si hay reconocimientos médicos, formación específica, puestos con riesgos o centros de trabajo más complejos.

Y no, la prevención no es “un papel para tener en una carpeta”. Es una obligación real. Otra cosa es que a veces se trate como si fuera un Pokémon raro que solo aparece cuando llega una inspección.

Costes de gestión laboral: nóminas, seguros sociales y comunicaciones

Contratar también implica gestión mensual.

Cada mes hay que preparar nómina, revisar incidencias, calcular seguros sociales, gestionar vencimientos, bajas, permisos, variaciones de jornada, vacaciones y posibles comunicaciones con Seguridad Social o SEPE.

Si tienes una asesoría laboral, normalmente tendrás un coste por trabajador o por nómina.

Ese coste puede variar bastante según la complejidad:

  • Una nómina sencilla no cuesta lo mismo que una actividad con turnos, variables, dietas o comisiones.
  • Una empresa con altas y bajas frecuentes requiere más gestión.
  • Una actividad con contratos temporales, fijos discontinuos o jornadas irregulares exige más control.
  • Una empresa sujeta a convenio complejo puede requerir más revisión.

El coste de asesoría laboral no suele ser el mayor gasto, pero conviene incluirlo en el cálculo real.

Porque una nómina mal calculada puede salir bastante más cara que una nómina bien gestionada.

Vacaciones, bajas y permisos: coste laboral invisible

Un trabajador no solo tiene coste cuando está produciendo directamente.

También hay vacaciones retribuidas, permisos, festivos, bajas médicas, formación obligatoria y tiempo de adaptación.

Esto es normal y forma parte de cualquier relación laboral. Pero debe estar previsto.

Por ejemplo, si contratas a una persona para cubrir una función crítica y esa persona está de vacaciones, de baja o en permiso, es posible que necesites reorganizar el trabajo o incluso contratar apoyo temporal.

En empresas pequeñas, esto se nota mucho más.

Si una empresa tiene 20 trabajadores, una ausencia puede absorberse mejor. Si tiene 1 o 2, una baja puede descolocar media operativa.

Por eso, al calcular el coste de contratación, no mires solo el mes ideal. Mira también los meses reales.

Los meses reales tienen vacaciones, imprevistos, médicos, festivos, cierres, formación, errores, picos de trabajo y días donde todo decide arder a la vez.

Contratar a jornada parcial: ojo con pensar que siempre cuesta “la mitad”

Contratar a media jornada puede ser una buena solución si no necesitas cubrir una jornada completa.

Pero no siempre supone exactamente la mitad de coste en términos de gestión.

El salario y cotización se ajustan a la jornada, sí. Pero algunos costes fijos pueden mantenerse o reducirse menos de lo esperado.

Por ejemplo:

  • La gestión de nómina sigue existiendo.
  • La prevención de riesgos sigue aplicando.
  • El alta, contrato y comunicación deben hacerse correctamente.
  • El control horario sigue siendo obligatorio.
  • La coordinación del trabajo puede requerir tiempo.
  • El convenio puede tener particularidades.

Además, la jornada parcial debe estar bien definida. Hay que indicar horas, distribución, pactos de horas complementarias si proceden y forma de registro.

Un contrato parcial mal planteado puede generar problemas si en la práctica la persona trabaja más horas de las pactadas o si no hay registro horario claro.

Bonificaciones: pueden ayudar, pero no deben ser la base del cálculo

Existen bonificaciones e incentivos a la contratación en determinados casos, pero no conviene contratar pensando únicamente en la ayuda.

Primero, porque no todos los contratos dan derecho a bonificación.

Segundo, porque hay que cumplir requisitos.

Tercero, porque muchas bonificaciones exigen mantenimiento del empleo o condiciones específicas.

Cuarto, porque si incumples, puede tocar devolver importes.

Una bonificación puede mejorar el coste laboral, pero no debería convertir una contratación inviable en viable.

La pregunta correcta no es: “¿Cuánto me bonifican?”

La pregunta correcta es: “¿Puedo sostener este puesto si no hubiera bonificación?”

Si la respuesta es no, cuidado.

Checklist antes de contratar a tu primer trabajador

Antes de dar el paso, revisa esto:

  • Qué puesto necesitas cubrir realmente.
  • Qué convenio colectivo se aplica.
  • Qué grupo profesional corresponde.
  • Qué salario mínimo de convenio debes pagar.
  • Qué jornada tendrá la persona trabajadora.
  • Si el contrato será indefinido, temporal, fijo discontinuo o formativo.
  • Qué coste mensual y anual tendrá para la empresa.
  • Si existen bonificaciones aplicables.
  • Si tienes CCC de empresa o necesitas solicitarlo.
  • Si tienes la prevención de riesgos laborales organizada.
  • Si necesitas registro horario.
  • Qué herramientas, uniforme o equipo de trabajo debe aportar la empresa.
  • Cómo vas a cubrir vacaciones, bajas o picos de trabajo.
  • Quién gestionará nóminas, seguros sociales y comunicaciones laborales.

Esta lista no es burocracia por amor al papeleo. Es la diferencia entre contratar con cabeza o contratar cruzando los dedos.

Y cruzar los dedos no cotiza, pero tampoco arregla nóminas.

Errores habituales al contratar por primera vez

Uno de los errores más frecuentes es pactar un sueldo “en neto”.

El trabajador pregunta cuánto va a cobrar limpio y la empresa acepta una cifra sin calcular correctamente bruto, retenciones, cotizaciones y coste empresa.

Esto puede generar problemas porque el neto depende del IRPF, situación personal, salario bruto y otros factores. Lo recomendable es pactar siempre salario bruto anual.

Otro error es no revisar el convenio. Este es de los gordos. Si aplicas un salario inferior al convenio, puedes encontrarte con reclamaciones, diferencias salariales y cotizaciones complementarias.

También es habitual no tener clara la jornada. Se contrata a media jornada, pero luego se trabaja como jornada completa “porque hay mucho lío”. Eso no es flexibilidad: es una bomba laboral con temporizador.

Otro clásico es olvidar la prevención de riesgos laborales. Se contrata, se da de alta, se hace la nómina y nadie piensa en evaluación de riesgos, formación o vigilancia de la salud.

También ocurre que la empresa no calcula el coste anual. Mira el coste mensual de un mes normal, pero no contempla pagas extra, vacaciones, bajas, subidas de convenio o posibles finiquitos.

Y, por último, muchas empresas contratan sin tener claro si el puesto genera suficiente margen.

Contratar debe servir para producir más, vender más, atender mejor o liberar tiempo estratégico. Si el puesto no se conecta con ingresos, productividad o mejora real del negocio, puede convertirse en una carga difícil de sostener.

Cómo saber si puedes permitirte contratar

Antes de contratar, haz este ejercicio.

Calcula el coste mensual total de la persona. No solo salario. Coste empresa completo.

Después calcula cuánto margen adicional debe generar o proteger esa contratación.

No siempre una persona contratada tiene que vender directamente. Puede ayudarte a administrar, atender clientes, producir, preparar pedidos, mejorar servicio o liberar tiempo del propietario.

Pero el impacto debe existir.

Pregúntate:

  • ¿Cuánto tiempo me va a liberar?
  • ¿Ese tiempo lo voy a usar para vender, dirigir o mejorar el negocio?
  • ¿Cuánto trabajo adicional podré asumir?
  • ¿Qué ingresos o margen permitirá generar?
  • ¿Qué errores, retrasos o cuellos de botella evitará?
  • ¿Puedo sostener este coste durante 6 meses aunque haya bajón de ventas?

Si la contratación depende de que todo salga perfecto cada mes, igual todavía no es el momento.

Contratar es una decisión de crecimiento, no una huida del agobio. Aunque a veces el agobio empuje bastante, para qué nos vamos a engañar.

Cuánto deberías facturar para sostener una contratación

No hay una cifra universal, pero sí una lógica.

Si contratar a una persona te cuesta 1.900 euros al mes y tu margen neto real sobre ventas es del 30%, necesitas generar aproximadamente 6.333 euros de ventas adicionales para cubrir ese coste.

La fórmula simple sería:

Coste laboral mensual / margen real = ventas necesarias

Por ejemplo:

Coste laboral mensualMargen real del negocioVentas necesarias para cubrirlo
1.500 €30%5.000 €
1.900 €30%6.333 €
2.400 €30%8.000 €
1.900 €50%3.800 €
2.400 €50%4.800 €

Esto es muy importante.

Si vendes servicios con margen alto, quizá necesitas menos facturación adicional para sostener el puesto.

Si vendes productos con margen bajo, necesitarás vender bastante más.

Por eso, antes de contratar, no mires solo “puedo pagar la nómina este mes”. Mira si tu modelo de negocio puede absorber ese coste de forma estable.

¿Autónomo colaborador, empleado o profesional externo?

A veces, antes de contratar, conviene analizar alternativas.

No siempre necesitas un trabajador por cuenta ajena desde el primer momento. En algunos casos puedes empezar con un proveedor externo, colaborador puntual, freelance especializado o servicio subcontratado.

Pero hay que hacerlo bien.

Si esa persona trabaja bajo tus órdenes, con tu horario, tus medios, dentro de tu organización y sin autonomía real, puede existir riesgo de relación laboral encubierta.

Un proveedor externo debe tener autonomía, medios propios, organización propia y asumir su propio riesgo empresarial.

Si necesitas disponibilidad, horario, dependencia, instrucciones constantes y una integración plena en tu empresa, probablemente estés ante una contratación laboral.

Este análisis es importante porque intentar “ahorrar” costes laborales usando falsos autónomos puede salir carísimo.

Conclusión: contratar es crecer, pero hay que hacerlo con números

Contratar a un trabajador en 2026 puede ser una gran decisión para tu negocio.

Puede ayudarte a crecer, mejorar el servicio, liberar tiempo, asumir más clientes y profesionalizar la actividad.

Pero debe hacerse con números reales.

No basta con mirar el salario. Hay que calcular salario bruto anual, Seguridad Social empresa, convenio, prevención, gestión laboral, vacaciones, bajas, herramientas, formación y posibles costes indirectos.

Como referencia básica, una persona a jornada completa con salario mínimo puede suponer un coste empresa cercano a 22.500 euros anuales en un escenario orientativo sin bonificaciones y con contingencias profesionales estimadas. Si el salario bruto sube, el coste empresa sube también.

La clave no es tener miedo a contratar.

La clave es no contratar a ciegas.

Porque el primer trabajador puede ser el inicio de una empresa más sólida… o el principio de una tensión de caja si no se calcula bien.

Y en laboral, como en fiscalidad, los sustos salen bastante más caros que las previsiones.

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En altaenautonomos.com ayudamos a autónomos y pequeñas empresas a gestionar sus obligaciones laborales, fiscales y contables sin perderse entre convenios, nóminas y seguros sociales.

Podemos ayudarte a revisar el convenio aplicable, calcular el coste real de contratación, preparar el alta del trabajador, gestionar nóminas, seguros sociales, contratos y obligaciones laborales recurrentes.

Si estás pensando en contratar a tu primer trabajador o ya tienes empleados y quieres tenerlo todo bien organizado, puedes consultar nuestros planes de asesoría para autónomos y empresas.

Contratar bien desde el principio evita problemas, reclamaciones y costes innecesarios. Y eso, para una pequeña empresa, no es un detalle: es supervivencia empresarial con nómina.

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Preguntas frecuentes sobre cuánto cuesta contratar a un trabajador en 2026

¿Cuánto cuesta contratar a un trabajador con salario mínimo en 2026?

En 2026, el SMI es de 17.094 euros brutos anuales. Con pagas prorrateadas, equivale aproximadamente a 1.424,50 euros brutos mensuales. Sumando cotizaciones empresariales, el coste empresa puede acercarse a 1.880 euros mensuales en un escenario orientativo sin bonificaciones y con contingencias profesionales estimadas.

Siempre ùedes hacer un cálculo estimado de los costes que te supondrá contratar a tu primer empleado aquí

¿Qué porcentaje paga la empresa de Seguridad Social?

Depende del contrato y de la actividad. En un contrato indefinido, la empresa asume contingencias comunes, desempleo, FOGASA, formación profesional, MEI y contingencias profesionales. Solo los conceptos generales pueden situarse alrededor del 30,65% antes de añadir contingencias profesionales.

¿Es más caro contratar temporal que indefinido?

En cotización por desempleo, el contrato temporal tiene un tipo superior al indefinido. En 2026, el desempleo para contrato indefinido es del 7,05% total, con 5,50% a cargo de la empresa, mientras que en duración determinada es del 8,30% total, con 6,70% a cargo empresarial.

¿Puedo pactar el salario neto con el trabajador?

No es recomendable. Lo correcto es pactar salario bruto anual. El salario neto depende de retenciones, cotizaciones y situación personal. Pactar en neto puede generar confusión y problemas de cálculo.

¿Tengo que contratar prevención de riesgos si solo tengo un trabajador?

Sí, la empresa debe gestionar la prevención de riesgos laborales desde que tiene trabajadores. Dependiendo de la actividad y estructura, podrá organizarla de una forma u otra, pero debe existir evaluación de riesgos, planificación preventiva e información o formación adecuada.

¿Qué convenio debo aplicar?

Depende de la actividad real de la empresa, del centro de trabajo, de las funciones y del ámbito territorial o sectorial. Elegir mal el convenio puede provocar salarios incorrectos, cotizaciones mal calculadas y reclamaciones posteriores.

¿Cuánto cobra una asesoría por llevar nóminas?

Depende del volumen, convenio, complejidad y movimientos laborales. No cuesta lo mismo una nómina fija sencilla que una empresa con altas, bajas, contratos temporales, turnos, variables, dietas o incidencias mensuales.

¿Cuánto debería facturar para poder contratar?

Depende de tu margen. Si una contratación cuesta 1.900 euros al mes y tu margen real es del 30%, necesitas generar unos 6.333 euros de ventas adicionales para cubrir ese coste. Si tu margen es del 50%, necesitarías unos 3.800 euros.

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