Última actualización: diciembre 2025
Cada vez más personas se plantean emprender sin dar un salto al vacío.
Tienen un trabajo por cuenta ajena, una idea en la cabeza y una pregunta muy concreta:
“¿Puedo empezar un negocio sin dejar mi trabajo?”
La respuesta corta es sí.
La respuesta correcta es: sí, pero no de cualquier manera.
En España, empezar como autónomo mientras sigues trabajando es totalmente legal, pero tiene implicaciones fiscales, laborales y de cotización que conviene entender antes de dar el paso. No hacerlo bien desde el principio suele traducirse en pagos de más, errores administrativos o sustos innecesarios.
En esta guía te explicamos qué debes saber antes de empezar, con calma, ejemplos reales y sin tecnicismos.
- Por qué cada vez más personas emprenden sin dejar su empleo
- ¿Es legal trabajar por cuenta ajena y ser autónomo a la vez?
- Qué cambia cuando empiezas un negocio sin dejar tu trabajo
- ¿Se paga doble cuota por estar en pluriactividad?
- Errores muy comunes al emprender sin dejar el trabajo
- ¿Cuándo tiene sentido empezar así… y cuándo no?
- Antes de dar el paso, conviene revisar tres cosas
- Conclusión
Por qué cada vez más personas emprenden sin dejar su empleo
La motivación suele ser muy parecida en casi todos los casos:
- probar una idea antes de arriesgarlo todo
- generar un ingreso extra
- validar un proyecto
- ganar seguridad antes de dejar el trabajo
Este enfoque es sensato. El problema aparece cuando se da por hecho que, por tener un empleo, emprender “cuenta menos” a nivel legal o fiscal. Y no es así.
¿Es legal trabajar por cuenta ajena y ser autónomo a la vez?
Sí. Esta situación se llama pluriactividad y está perfectamente regulada en España.
Estás en pluriactividad cuando:
- tienes un contrato laboral por cuenta ajena
- y, además, desarrollas una actividad como autónomo
No hay un límite de ingresos para que esto sea legal.
Lo que importa es cómo te das de alta y cómo declaras.
Qué cambia cuando empiezas un negocio sin dejar tu trabajo
Aunque tengas un empleo, al darte de alta como autónomo asumes obligaciones propias, independientes de tu empresa.
A nivel de Hacienda
- Debes darte de alta en Hacienda (modelo 036/037)
- Debes emitir facturas correctamente
- Debes declarar IVA e IRPF si corresponde
- Debes presentar modelos trimestrales
A nivel de Seguridad Social
- Debes darte de alta en el RETA
- Cotizas como autónomo además de cotizar como trabajador
Aquí es donde aparecen muchas dudas… y muchos errores.
¿Se paga doble cuota por estar en pluriactividad?
No exactamente, pero sí se cotiza por ambos lados.
En 2025:
- Cotizas en el Régimen General por tu empleo
- Cotizas en el RETA por tu actividad como autónomo
La buena noticia es que existen bonificaciones y devoluciones en determinados casos de pluriactividad, especialmente durante los primeros meses.
La mala noticia es que no se aplican solas si no se gestiona bien el alta.
Errores muy comunes al emprender sin dejar el trabajo
Aquí es donde más gente se equivoca:
- empezar a facturar “probando” sin darse de alta
- pensar que por tener nómina no hay que declarar ingresos
- no darse de alta en Seguridad Social
- elegir mal el epígrafe del IAE
- no separar ingresos personales y del negocio
Estos errores suelen detectarse meses después, cuando ya hay poco margen para corregir sin coste.
¿Cuándo tiene sentido empezar así… y cuándo no?
Empezar un negocio sin dejar tu trabajo tiene sentido si:
- el proyecto es pequeño o incipiente
- los ingresos iniciales son irregulares
- necesitas seguridad económica
- quieres validar antes de dar el salto
Puede no tener sentido si:
- el negocio exige dedicación total
- hay incompatibilidades contractuales
- los ingresos crecen rápido
- el riesgo fiscal empieza a ser alto
Cada caso es distinto, y ahí está la clave.
Antes de dar el paso, conviene revisar tres cosas
Antes de darte de alta como autónomo mientras trabajas por cuenta ajena, es importante revisar:
- Tu contrato laboral (posibles cláusulas de exclusividad o competencia)
- Tu actividad (si lleva IVA, IRPF, tipo de epígrafe)
- Tu previsión de ingresos (para no cotizar ni declarar mal)
Cinco minutos de revisión previa evitan meses de problemas después.
Conclusión
Empezar un negocio sin dejar tu trabajo es una de las formas más inteligentes de emprender… si se hace bien.
No se trata de frenar tu proyecto, sino de darle una base legal y fiscal sólida desde el principio. Porque cuando el negocio empieza a crecer, los errores del inicio siempre salen a la luz.
Si estás pensando en dar ese paso y quieres hacerlo con seguridad:
